foro azulgrana/blaugrana: Segunda entrega de los relatos del II Concurso Literario Deportivo

martes, 13 de abril de 2010

Segunda entrega de los relatos del II Concurso Literario Deportivo


Segunda entrega del concurso.

Los microrrelatos de hoy son:

D -"EL TROFEO MÁS GRANDE DEL MUNDO" de Alfredo Tapanes.
E -"CUANDO EL DINERO NO LO ES TODO" de J.Alberto.
F -"EN MARC I EL SEU ÍDOL" - "MARCOS Y SU ÍDOLO" de Dolors Reyes.



D- "EL TROFEO MÁS GRANDE DEL MUNDO" de Alfredo Tapanes.

El césped amaneció resfriado aquella mañana de enero. Recuerdo que los zapatos se atascaban y las líneas de cal se habían esfumado antes de la primera falta del partido. ¡Un verdadero patatal! Así calificaría a la cancha donde un puñado de chicos se jugaba mucho más que un ascenso de división regional. Yo era el amo y señor de la banda izquierda; pero no precisamente por mis gambetas, quiebres o fintas, sino por los gritos y arengas que profesaba a la mitad de aquellos pequeños; los que vestían de azul celeste y calcetines rojos; mis chicos del Futbol Club Versalles.

Habíamos llegado a ese último desafío muy justitos de fuerzas, con algunos lesionados y la baja de nuestro portero titular. Y como todo en la vida puede empeorar, el árbitro principal resultó ser el tío del delantero centro rival. Pero nosotros estábamos tan crecidos y confiados en nuestra victoria, que los adversarios nos importaban un comino, y muchísimo menos algún tipo de parcialidad sanguínea. Nos sentíamos como coches de fórmula uno justo antes de salir a la línea de meta, o quizás como el Barca de Guardiola, lo cierto es que nada ni nadie nos podría parar.

Por fin comenzó el partido en medio de una tromba de agua impresionante. Lo recuerdo así, porque casi se ahoga mi teléfono celular en una de las piscinas en que se transformaron mis bolsillos. Yo estaba con la mente y el corazón divididos en partes iguales: la derecha, en un hormiguero de duendecillos pateando un cuero delante de mis ojos; la izquierda, en una princesita que quería salirse de su cascarón, o tal vez de su pelota gigante donde había pateado a placer durante los últimos meses.

Recuerdo los rostros exhaustos de mis niños, el barro en la cara, el gesto de furia en la mirada y el aliento de campeones. Recuerdo cada uno de los goles, las faltas, los insultos que proferí a tan desalmado colegiado, las risas, los abrazos, el llanto que nunca fue tan hermoso como aquella mañana de enero. Mi única deuda con los niños, fue no poder alzar juntos el trofeo de campeones provinciales. La vida ponía en mis manos durante esos instantes, un sabanita blanca con ocho libritas de ternura, un par de ojitos cerrados y el trofeo más grande de este mundo…ser padre.


E - "CUANDO EL DINERO NO LO ES TODO" de J.Alberto.

El complejo deportivo “Los Cañaverales”, donde entrenaba el Real Distrito, presumía de estar ubicado en un esplendoroso paraje, precedido por una carretera de acceso a la zona y custodiado por una frondosa zona verde.

En cierto día, mientras el equipo entrenaba, un señor con acento extranjero se personó en el recinto. No cesó en su empeño de hablar con el presidente con urgencia, con el que se acabó reuniendo en uno de los despachos del club durante dos interminables horas. Al término de la reunión, el presidente congregó a jugadores y entrenadores en el césped y les espetó sin más que vendía las instalaciones en unos días.

La indignación de la afición no tardó en instalarse en el club. Un comunicado en su web oficial anunciaba con todo detalle los porqués de la venta de aquellas emblemáticas instalaciones.La noticia se expandió de tal forma que en apenas unas horas se había organizado una protesta masiva en el entrenamiento del equipo al día siguiente. Y así ocurrió. Miles de voces se unieron en la grada al unísono de “Cañaverales no se vende” y “Dimisión”.

Una semana más tarde, estando algunos jugadores convocados por sus selecciones, aquel
comprador se presentó en el mismo sitio para cerrar el asunto con un intermediario. Éste dejaba ver una poblada barba y pelo largo, casi inusual. Tal encuentro estaba siendo retransmitido por la televisión del club, a través de la cual el intermediario se dirigió a todos burlescamente: “¡No verán nada igual en este club!” Acto seguido, el intermediario se despojó de la barba y peluca a la vez, resultando ser uno de esos jugadores convocados por su selección. “¡Aquí no se vende nada!”,
exclamó ante el asombro mayúsculo de los presentes.

- ¿Pero...?

- Y ahora, márchense, señor presidente y comprador, que fuera les espera la prensa para poder continuar con su lamentable número.

- ¿Cómo sabías tú todo esto?, preguntó uno de los capitanes del equipo.

- Todo comenzó con una llamada telefónica por error. Cuando vuelva te cuento, me espera mi país.

F -"EN MARC I EL SEU ÍDOL" - "MARCOS Y SU ÍDOLO" de Dolors Reyes.

En Marc, tenia deu anys, li agradava molt jugar a futbol i, com tots els nens, tenia un ídol, el seu ídol era en Jordi Blau, un porter que triomfava en un gran equip.

En Jordi havia nascut en un poble petit i després havia anat a la ciutat, on va poder fer realitat el seu gran somni, feia molt temps que havia après el preu de l’èxit, de la fama, sabia que quan triomfava tothom venia a elogiar-lo, però desprès, el dia que perdien, o fins i tot, algun dels dies que empataven, encara que s’hi haguessin esforçat igual, tot era tan diferent....

Un dia en Marc es va lesionar i no podia jugar, llavors va estar llegint un llibre que parlava d’en Jordi, de la seva vida esportiva i la seva trajectòria, en Marc, que escrivia poesies, va decidir escriure tota aquella trajectòria, i ho va fer, durant la seva lesió va estar llegint i escrivint la vida del seu ídol, li va imprimir en pàgines dels colors del seu equip, va grapar-lo i li va enviar.

Quan en Jordi ho va rebre, havia passat una temporada plena d’èxits, en Jordi, va pensar que aquelles poesies només eren conseqüència de la meravellosa temporada que havien tingut, i no va contestar.

Un dia, poc després, en Marc va anar amb uns amics a veure entrenar l’equip dels seus somnis, quan va veure arribar en Jordi, en Marc va córrer per demanar-li un autògraf, i li va preguntar si havia rebut allò que ell li va enviar, en Jordi li va respondre que sí, i quan en Marc li va demanar si no li havia contestat per que li escrivia massa gent i no podia, ell li va dirés que sé que quan perdi no et recordaràs de mi, sempre és així”, el petit Marc no ho entenia, ell li havia escrit amb tot el seu amor, li va posar aquell paper signat a la butxaca i tot dient-li “si no em creus no cal que em firmis res”, va marxar plorant, en Jordi, que anava amb pressa, no se n’adonà.

Setmanes més tard, en Jordi va tenir una mala ratxa, la gent no recordava els bons resultats, però en Marc..., en Marc li va escriure, li va dir que ell estava al seu costat i que no el posaria mai cara a la paret. En Jordi va entendre que s’havia equivocat, i el va voler conèixer.

En Jordi i en Marc es van fer bons amics.

------------------------

Marcos, tenía diez años, le gustaba mucho jugar a fútbol y, como todos los niños, tenía un ídolo, su ídolo era en Jordi Blau, un portero que triunfaba en un gran equipo.

Jordi había nacido en un pueblo pequeño y se había trasladado a la ciudad, donde pudo hacer realidad su gran sueño, hacía mucho tiempo que había aprendido el precio del éxito, de la fama, sabía que cuando triunfaba todos lo elogiaban, pero después, el día que perdían, o incluso alguno de los días que empataban, aunque se hubieran esforzado igual, todo era tan distinto....

Un día Marcos se lesionó y no podía jugar, entonces estuvo leyendo un libro que hablaba de Jordi, de su vida deportiva, de su trayectoria, Marcos, que escribía poesías, decidió escribir toda aquella trayectoria, y lo hizo, durante la lesión leyó y escribió la vida de su ídolo, la imprimió en páginas de los colores de su equipo, lo grapó y se lo envió.

Cuando Jordi lo recibió, había tenido una temporada excelente, llena de éxitos, Jordi, pensó que aquellas poesías solo eran consecuencia de la maravillosa temporada que habían tenido y no contestó.

Un día, poco después, Marcos fue con unos amigos a ver entrenar el equipo de sus sueños, cuando vio llegar a Jordi, Marcos corrió para pedirle un autógrafo, y le preguntó si había recibido aquello que él le envió, Jordi le respondió que sí, y cuando Marcos le preguntó si no le había contestado por que le escribía demasiada gente y no podía, él le dijo “es que sé que cuando pierda no te acordarás de mi, siempre es así”, el pequeño Marcos no lo entendía, él le había escrito con todo su cariño, le puso aquel papel firmado en el bolsillo y diciendo “si no me crees no quiero que me firmes nada”, se marchó llorando, Jordi, que iba con prisa, no se dio cuenta.

Semanas después, Jordi tenía una mala racha, la gente no recordaba los buenos resultados, pero Marcos..., Marcos le escribió, le dijo que él estaba a su lado y que no lo pondría nunca cara a la pared. Jordi entendió que se había equivocado, y lo quiso conocer.

Jordi i Marcos fueron buenos amigos.


Saludos. VISCA EL BARÇA!
(imagen propiedad de su autora)

Si esta es tu primera visita, o no quieres perderte ninguna entrada, considera suscribirte al Feed RSS de este blog. Gracias por tu colaboración.

9 comentarios:

Esteban dL dijo...

están interesantes las narraciones.
saludos

Gabriela Miranda dijo...

Interesantísimos relatos. La cosa va a estar chunga para elegir al ganador jejeje

Saludos.

odiealex dijo...

Buenos relatos, de momento me ha gustado mucho el de "EN MARC I EL SEU ÍDOL" - "MARCOS Y SU ÍDOLO"

Jorge dijo...

Hola Sílvia.

Anoche leí los relatos y me gustaron mucho. es muy buena iniciativa ésta que has tenido.

Felicidades.

Sílvia dijo...

Hola Esteban, Gabriela, Odiealex y Jorge!

Hoy relatos y mañana más fútbol.

Mala noticia: se nos lesionó Andrés. Un mes de baja :(

saludos. gracias por comentar.
sílvia

FERNANDO SANCHEZ POSTIGO dijo...

Gran nivel, mucha calidad. un abrazo.

Sílvia dijo...

Hola Fernando!
Están francamente bien, como los de ayer (y los que vendrán :)
saludos
Sílvia

Dolors dijo...

Odiealex, muchas gracias por tu comentario.

Sílvia dijo...

Hola Dolors!
Gracias por pasar.
Saludos
Sílvia